¿Qué pasa si me quedo sin datos en la eSIM?
La eSIM deja de transmitir datos y se queda sin conexión. No se cobra nada de forma automática: no hay recargo por exceso ni factura sorpresa. Para volver a estar en línea, conéctate a una red Wi-Fi y añade un paquete nuevo a la misma eSIM.
Lo que no ocurre
Una eSIM de viaje de prepago no puede cobrarte más de lo que has pagado. Cuando los datos se agotan, la conexión se corta; no pasa a una tarifa por megabyte. Ahí está toda la diferencia con el roaming de tu contrato habitual, donde pasarse supone un cargo en vez de un corte.
Tu número de siempre no se toca
Solo se detiene la línea de datos. Tu SIM física sigue funcionando igual que antes, así que las llamadas y los SMS a tu propio número siguen llegando, facturados por tu operador habitual según sus propias tarifas de roaming, como hasta ahora. Si habías desactivado los datos móviles en tu línea habitual para evitar cargos de roaming, déjalos desactivados: volver a activarlos para conectarte es justo lo que dispara esos cargos.
Cómo volver a conectarte
- Conéctate a cualquier red Wi-Fi: un hotel, una cafetería, un aeropuerto o el punto de acceso de un compañero de viaje.
- Abre la página de recarga e introduce tu número de pedido.
- Elige un paquete y paga. Los datos llegan a la misma eSIM en cuestión de segundos.
No tienes que reinstalar nada. La eSIM se queda en tu teléfono, el perfil se queda en tus ajustes y los datos nuevos se añaden a ella.
Cómo evitarlo por completo
Consulta tu saldo antes de que sea urgente. La misma página en la que se compran las recargas te muestra lo que te queda, así que basta con echar un vistazo cada dos días; y recargar cuando todavía tienes datos significa que nunca tendrás que buscar una red Wi-Fi para hacerlo.
Adónde ir
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